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GLYCYL-L-HISTIDYL-L-LYSINE-COPPER (GHK-CU)

GLYCYL-L-HISTIDYL-L-LYSINE-COPPER (GHK-CU)

2.250,00$ Precio
1.237,50$Precio de oferta
Cantidad

Mecanismo de acción   

 GHK-Cu es un tripeptido natural (Glicil-L-Histidil-L-Lisina) con alta afinidad por el cobre (II), al cual se une formando un complejo estable. Descubierto en 1973 como factor presente en plasma humano joven, GHK-Cu actúa como una señal bioquímica que dispara procesos regenerativos y reparadores en tejidos dañados. Su mecanismo de acción es multimodal: por un lado, porta cobre biodisponible a las células, cofactor esencial para enzimas de reparación; y por otro, modula la expresión génica a gran escala. Estudios de transcriptómica revelan que GHK-Cu regula hacia arriba o abajo ~30% del genoma humano de forma significativa, activando genes relacionados con la síntesis de matriz extracelular y proliferación, a la vez que reprime genes proinflamatorios y pro-degenerativos. Consecuentemente, estimula la síntesis de colágeno, elastina, proteoglicanos y otros componentes de la piel, a la vez que incrementa la actividad de metaloproteinasas (MMP) y sus inhibidores de forma coordinada, promoviendo un equilibrio entre degradación de tejido dañado y depósito de nuevo tejido saludable. GHK-Cu también tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias: secuestra radicales libres y reduce citocinas inflamatorias (por ejemplo, suprime TNF-α e IL-6). Además, favorece la migración de fibroblastos y queratinocitos hacia las lesiones y aumenta la producción de factores de crecimiento (FGF, VEGF) por parte de estas células. Incluso se ha observado que mejora la “stemness” de células madre epidérmicas (aumenta integrinas y p63), estimulando la regeneración desde la capa basal de la piel. En resumen, GHK-Cu actúa como un modulador maestro de la curación: envía señales moleculares que reducen la inflamación y el estrés oxidativo, a la vez que reactivan vías de desarrollo embrionario y reparación tisular en la piel y otros órganos.    


Usos clínicos o terapéuticos conocidos o propuestos    

GHK-Cu es ampliamente conocido por su aplicación en dermatología y medicina estética. Se emplea desde hace décadas en tópicos (cremas, sérums) para rejuvenecimiento cutáneo y cicatrización. Estudios clínicos han confirmado que tratamientos cosméticos con GHK-Cu mejoran la apariencia de la piel envejecida: incrementan su grosor y firmeza, reducen arrugas finas y manchas, y aumentan la producción de colágeno tipo I. Por ejemplo, en un ensayo con 71 mujeres, una crema facial con GHK-Cu durante 12 semanas aumentó significativamente la densidad y elasticidad de la piel y redujo la profundidad de arrugas comparado con placebo. Asimismo, GHK-Cu ha mostrado ser eficaz en ulceras y heridas difíciles. Aplicado sobre úlceras diabéticas y de decúbito, aceleró la tasa de granulación y epitelización, conduciendo a cierre más rápido de las lesiones. Su capacidad para estimular la angiogénesis y atraer células reparadoras resulta valiosa en heridas con mala perfusión o crónicas. Otro campo de interés es la tricología: GHK-Cu parece promover el crecimiento capilar. Se ha reportado que aumenta el tamaño del folículo piloso y prolonga la fase anágena, logrando cabello más grueso y abundante. Por ello se incorpora en lociones anticaída y de engrosamiento del pelo. Más recientemente, investigaciones preclínicas sugieren aplicaciones sistémicas: por ejemplo, en un modelo murino de colitis ulcerosa, GHK-Cu administrado intraperitoneal mostró efectos terapéuticos notables, reduciendo la inflamación intestinal, restaurando la barrera mucosa y disminuyendo la liberación de citoquinas proinflamatorias en el colon. Esto indica un potencial en enfermedades inflamatorias del tracto digestivo. Adicionalmente, gracias a sus propiedades antiinflamatorias generalizadas, se ha propuesto GHK-Cu para tratar enfermedades crónicas relacionadas con la edad (EPOC, degeneración macular, deterioro cognitivo), hipotetizando que podría mitigar procesos de estrés oxidativo y senescencia celular. No obstante, el uso sistémico de GHK-Cu aún no es clínico, permanece en etapa de investigación básica y modelos animales. En cambio, sus usos establecidos son tópicos: mejorar la cicatrización de piel y tejidos superficiales, y revertir signos de envejecimiento cutáneo, campos en los que ha demostrado eficacia y seguridad. 

 

 Efectos secundarios o riesgos asociados   

 GHK-Cu goza de un historial de seguridad sobresaliente. Se trata de un péptido presente de forma natural en el cuerpo humano (los niveles plasmáticos ~200 ng/mL a los 20 años, disminuyendo con la edad), y su uso tópico durante décadas no ha revelado efectos adversos serios. Estudios en cultivos celulares, tejidos y animales a lo largo de más de 40 años confirman que no es citotóxico ni mutagénico, y que sus efectos biológicos son beneficiosos sin evidencia de daño. En productos dermatológicos, la incidencia de irritación es muy baja: algunas personas con piel muy sensible podrían experimentar leve enrojecimiento o escozor transitorio, pero generalmente GHK-Cu se tolera mejor que otros ingredientes activos (como retinoides o ácidos). Dado que no altera drásticamente la inmunidad sino que la modula suavemente, no se asocian riesgos de inmunosupresión ni susceptibilidad a infecciones por su uso. Tampoco se han reportado alergias significativas al péptido en la literatura. En cuanto a su perfil sistémico, los pocos estudios disponibles sugieren baja toxicidad: en modelos animales, dosis altas de GHK-Cu no produjeron signos de toxicidad hepática, renal ni hematológica. Además, al ser un tripéptido pequeño, es metabolizado eficientemente sin generar productos dañinos. Un posible riesgo teórico es el desequilibrio de cobre si se administrase en exceso, ya que GHK facilita la captación de cobre por las células; sin embargo, en la práctica cosmética esto no ha supuesto un problema clínico. Por el contrario, GHK-Cu tiende a restaurar la homeostasis del cobre tisular, que puede estar alterada en el envejecimiento y enfermedades degenerativas. Hasta la fecha no existen indicios de que GHK-Cu cause efectos sistémicos indeseados, cáncer o toxicidad acumulativa. Cabe señalar que, por prudencia, su uso sistémico prolongado no ha sido evaluado en humanos, de modo que no se puede descartar completamente algún efecto desconocido. Sin embargo, la comunidad científica considera a GHK-Cu un agente seguro, apoyándose en su extensa trayectoria de uso sin complicaciones y en que activa vías de reparación propias del organismo sin forzar desequilibrios fisiológicos.

  • 3 ML / 50 MG

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